Alimentación del cerdo ibérico: los tres tipos de jamones

Ya hemos hablado en muchas ocasiones del largo y cuidado proceso por el que pasa tanto el jamón, como el cerdo, para conseguir que el producto sea de la máxima calidad.

Sin duda, uno de los aspectos más importantes es la alimentación del animal, que debe de ser cuidada y selecta. El cerdo debe alimentarse con los mejores recursos naturales y su dieta debe ser cuidada con esmero.

El tipo de alimentación que recibe el cerdo durante toda su vida en uno de los criterios utilizados para clasificar los jamones ibéricos. Así pues, encontramos tres tipos de jamón ibérico:

De bellota: el jamón ibérico de bellota es el de mayor calidad, el primero en la clasificación dentro de los jamones ibéricos, por así decirlo. El cerdo ha sido criado durante toda su vida en la dehesa y se alimenta de bellotas así como de otros recursos naturales que se pueden encontrar en la dehesa.

Es por esto que la dehesa deber ser un lugar cuidado, un ejemplo de sostenibilidad en el que se respete el medio ambiente y exista una explotación sostenible de los recursos humanos. No obstante, se está trabajando para que sea un espacio natural protegido y declarado Patrimonio de la Humanidad.

De cebo de Campo: por debajo del ibérico de bellota, encontramos el de Cebo de Campo, el segundo en la clasificación. Se diferencia del anterior en el lugar de cría y la alimentación del cerdo. Durante la montanera viven en la dehesa, pero no se alimentan de bellotas, si no de piensos, constituidos fundamentalmente por cereales y leguminosas, además de con hierbas del campo.

De Cebo: en último orden de calidad tras el jamón ibérico de bellota y el de cebo de campo, nos encontramos con el jamón ibérico de cebo. Está pensado para preservar la raza del cerdo ibérico con jamones que tienen un precio de venta más asequibles. El animal se alimenta exclusivamente en granjas a base de piensos, conformados por cereales y leguminosas.