Llega el otoño, llega la Montanera!!!!

[fusion_text]Cuando acaba septiembre, en Guijuelo hay una caída mucho más espectacular que la de la hoja: la caída de la bellota. El fruto de las encinas que pueblan las dehesas de Salamanca y que será el principal alimento de las piaras de cerdos ibéricos durante la montanera.
Ese periodo clave que hace de los productos ibéricos de bellota un manjar apreciado en todo el mundo: Estrella de la Gastronomía Española

En las dehesas de las fincas de Julián Martín en Castilla y León, este año las bellotas se dan en gran número aunque necesitan de algunas lluvias para alcanzar su máximo esplendor, debido al verano especialmente caluroso que hemos tenido en la mayor parte de las regiones peninsulares. En nuestras fincas del Alentejo, (30% de las encinas de la península ibérica) muy cercanas a Jabugo, prolongación de la sierra de Aracena y picos de Aroche, también se prevé una “cosecha” excelente pues las bellotas, ya de buen tamaño, están prácticamente a punto de caer.

Por eso, a primeros de octubre de 2015, las primeras piaras de Cerdos Ibéricos de Julián Martín empezarán su campeo por las dehesas en ambas zonas geográficas. Cada cerdo llega a requerir 20.000 metros cuadrados de dehesa durante la montanera y consumirá hasta diez kilogramos de bellotas al día. La montanera dura desde primeros de octubre a finales de marzo; aunque estos plazos pueden variar en función de la climatología. Más allá de estos plazos, cada animal deberá pasar al menos 60 días en la dehesa durante los cuales deberá engordar al menos 46 Kg para ser considerados de bellota.

Esta forma de ganadería sostenible es la que hace del Jamón Ibérico de Bellota y todos los productos de Bellota Julián Martín una delicia para el paladar y un alimento sano. En primer lugar, resultan especialmente sabrosos porque el consumo de bellotas aporta un sabor único a todos los derivados del cerdo ibérico y, además, el ejercicio que efectúa el animal en su búsqueda de bellotas por el campo hace que las grasas se infiltren por toda su musculatura en lugar de acumularse en la piel como sucede en otras razas de cerdo (y más si permanecen estabulados).

Por otra parte, son productos muy recomendables, porque el consumo de bellotas y la genética única del cerdo ibérico producen un fenómeno singular: las grasas del animal llegan a estar constituidas en casi un 60% por ácido oleico (el mismo del aceite de oliva). Por eso, las carnes y derivados del cerdo ibérico se consideran especialmente cardiosaludables.

Con la llegada del otoño en 2015 el mundo del ibérico empieza la campaña de bellota 2016. Con casi un año de antelación; pues los primeros embutidos y lomos de los cerdos en montanera durante este otoño e invierno podremos disfrutarlos a partir de primeros de julio de 2016… Ya estamos impacientes!!!![/fusion_text]