Propiedades nutritivas del jamón ibérico de bellota: disfruta alimentándote bien

Degustar un buen jamón ibérico no es solo un placer, sino también una práctica alimenticia beneficiosa para la salud. El jamón ibérico, la carne de cerdo ibérico en general y el jamón de guijuelo, por la parte que nos toca, de forma especial, está llena de elementos que la hacen más que recomendable, como seguidamente pasamos a explicar.

El jamón ibérico es algo más que una joya gastronómica. Contiene grandes virtudes relacionadas directamente con la salud. Se trata de un excelente antioxidante, por su alto contenido en vitamina E, además de ser una gran fuente de proteína y un protector cardiovascular extraordinario, ya que su grasa es rica en ácidos grasos monoinsaturados y en ácido oleíco. Por lo tanto su consumo lo convierten en una de las mejores maneras de protegerse ante las famosas y temidas enfermedades cardiovasculares.

Pero vayamos por partes.

Se trata de una carne que aporta pocas calorías. El ibérico solo tiene 250 calorías por cada 100 gramos, lo que le convierten en un alimento indispensable en una dieta hipocalórica. Esto se debe a que su nivel de grasa no es tan alto como en otros cerdos, a lo que hay que añadir que su grasa es beneficiosa , por ser rica en ácidos grasos monoinsaturados y en ácido oleico.

El consumo diario de este producto y por tiempo prolongado no tiene ningún efecto nocivo, desde un punto de vista médico y en concreto en lo referente al denominado perfil lipídico, también conocido como perfil de riesgo coronario.

La grasa del jamón ibérico es cardiosaludable ya que contiene ácidos grasos insaturados. Esto, que en otros casos sería una señal de alerta, en el jamón ibérico no lo es, porque estos ácidos grasos insaturados son del tipo oléico, o lo que es lo mismo, el componente central del aceite de oliva. Y ¿Cuál es la explicación? La respuesta se encuentra en la alimentación.

El cerdo ibérico, especialmente el de bellota y criado en montanera, tiene unas características genéticas y un proceso de explotación distinto del de otros cerdos alimentados en cebaderos. Al encontrarse en semi-libertad, realizar más ejercicio y alimentarse de una gran variedad de hierbas y sobre todo de bellotas de robles o encinas, hace que su carne sea un alimento cardiosaludable, rico en estos ácidos grasos esenciales, y tener altos niveles de antioxidantes.

Por último decir, que se trata de un alimento rico en vitaminas y proteína. Por si fueran pocas todas sus propiedades, al jamón ibérico hay que añadirle que es un alimento rico en vitaminas B1, B12 y ofrece hasta 43,2 gramos de proteínas por cada 100 gramos de producto. Contiene sodio, hierro, calcio, potasio, fósforo y otros muchos minerales beneficiosos, pero ante todo, es un auténtico deleite para el paladar y si se trata de un jamón ibérico Julián Martín, el placer y la calidad están 100% garantizadas.

¡Qué más se puede añadir! Nada, salvo recomendar su consumo en caso de querer seguir una dieta rica, saludable y desde luego llena de sabor. ¡Buen provecho!